Taller de Cuentos. Mi experiencia como voluntaria.

La idea surgió al realizar el curso Experto en Gestión Emprendedora en Lectura y Escritura en la Red Internacional de Universidad Lectoras. Para completar el curso debía realizar unas prácticas del proyecto presentado, en mi caso un Taller de Cuentos. Me puse en contacto con la Asociación Educativa y Social Ntra. Sra. de la Candelaria de Sevilla que realiza su labor en la zona de Tres Barrios. Allí acuden por las tardes niños y jóvenes de entre los cinco y los dieciséis años para hacer talleres: teatro, baile, manualidades, ludoteca, grupo joven, deporte, e inglés. Además se les da la merienda y se les ayuda con las tareas del colegio.

Mi práctica que en principio debía ser de un mes, se convirtió en un curso completo de aquel año y dos cursos más después. De cada uno de los cursos recogí en un libro los trabajos realizados por los niñosy que les fue regalado para que tuvieran el bonito recuerdo del tiempo compartido con los compañeros y conmigo. De cada uno de los libros se hizo una presentación en el barrio en la que los protagonistas fueron ellos.

El Taller de Cuentos

En el taller semanal, los acerqué a los cuentos tradicionales, no solo europeos, los ayudé a inventar historias, a jugar con ellas, cambiarlas. Leían en voz alta, hacían dibujos para completar sus palabras. Inventaron pociones mágicas y personajes poco habituales. Muchas actividades alrededor de los cuentos. De todas ellas, una resultó muy gratificante para ellos porque significaba salir del barrio e ir en metro; los llevábamos, me acompañaba un monitor de la asociación, una vez al mes, a la biblioteca Miguel Delibes de Montequinto a ver un cuentacuentos. Se convirtieron en los espectadores más entusiastas y, además, se sacaron el carnet de lectores y se traían sus libros. Sin duda fue para ellos una buena y enriquecedora experiencia. E incluso se atrevieron a hacer conmigo una presentación de su libro, en la actividad de la biblioteca de Comparte tu estrella, la llamamos, Una estrella llamada Fantasía. Nos lo pasamos genial.

Del primer curso y su libro, Fantasía, se hizo eco Diario de Sevilla con un pequeño artículo y posteriormente una entrevista para saber más del proyecto. A parte de que se diera a conocer lo que estaba haciendo, lo importante estaba en cada una de las horas vividas con el grupo del que guardo tan buenos recuerdos y amigos, no solo en la asociación si no en los niños que ya jóvenes me siguen sorprendiendo: algunas de aquellas niñas, ya mujeres, me siguen en las redes y me recuerdan lo bien que se lo pasaron y además colocan textos a sus fotos que realmente emocionan, otro de ellos escribe poemas y he tenido el gusto de leerlos. Me saludan con cariño cuando por casualidad nos encontramos. Sé también de los que a pesar de sus circunstancias, de muchos nada fáciles, han seguido estudiando y eso es magnífico porque no solo repercute en ellos sino en toda la comunidad. Sin duda no los olvido, me entregaron mucho y con ellos aprendí la sonrisa de la gratitud. Me hace ilusión pensar que les aporté un pequeño granito a sus ganas de escribir y de leer.

A modo de conclusión

Ya quisiera que los que están en situaciones de poder se acordaran de todos los que no pueden, los que no llegan, de los barrios más humildes, pero a la vista está de que por el momento eso no es una realidad, por eso os animo a que participéis de alguna manera, en la que vosotros podáis, en algunos de los proyectos que llevan asociaciones como éstas.

Sinceramente creo que es una experiencia que todos debemos tener en algún momento de nuestras vidas. No hay nada como acercarse a la realidad con ganas de aportar lo que cada uno pueda. Saldréis de la experiencia con el corazón más grande.

"Cuando te das cuenta de que lo que haces a otro te lo haces a ti mismo habrás entendido la gran verdad" Lao Tsé, filósofo chino creador del taoísmo.